miércoles, 17 de marzo de 2010

EL DESCENSO




Mi vida es un nudo esperando ser desanudado

Lo que construyo ahora
será ruina al amanecer.
Lo que digo hoy
será desdicho mañana.

Odias que hable
entre las aristas de las palabras.
Que diga: Deseo amarte
mas ya no queda tiempo

Es tan fácil caer
que cualquier esfuerzo
me parece vano.
Pero no soy yo,
es otra que usurpa
mi lugar en la sombra

–Y del miedo,
¿qué me dices del miedo,
de las grietas de sangre y ceniza,
de los cuerpos que se derraman
como atroces continuaciones de sí mismos,
y no se encuentran
aunque se miren a los ojos.


Maldigo
la distancia entre cada palabra
y su sombra.
Me duele
el hambre de no poder
hacer nada.

jueves, 11 de marzo de 2010

RUINAS




Nadie escoge su vida
Cada cual sufre la suya
Escoge su dolor y su meta
Las imagenes de las que
se alimenta la mente
El vértigo, las madejas, los ojos

Todos quieren saber
Pero hay que introducirse en la lava
Muy despacio
condensándose
Y esperar a que anochezca
Para repetir las palabras
De la esfinge

Finges que la escuchas
Como si hubiese algo que decir
Como si algo importase
La herrumbre precede su mirada calcinada
Es tan grande el pánico

jueves, 4 de marzo de 2010

CONJURO


Las nubes dicen que seré feliz.
Que tu risa llegó justo a tiempo
de conjurar la desgracia.
Que tu pecho oculta
un enorme corazón palpitante.
Que tus ojos son como dos mariposas
que abren y cierran sus alas.
Y tus manos, tiernas hogazas,
poseen la sabiduría de antiguos ríos.

Llega el viento y huyen las nubes,
que se alejan diciendo
que tu boca es una bandera
que proclama la paz

Las nubes pasan
y me devuelven tu sonrisa.
Te miro y tu rostro es el de
un dios antiguo
que acoge y que perdona.

miércoles, 13 de enero de 2010

LA PESTE


Llegué a Reunión una mañana de verano.
La ciudad era hermosa, el aire límpido.
Respiré tranquila y pensé que allí comenzaba mi nueva vida.
Mas a mi paso todas las puertas se cerraban,
las llamas de las hogueras se avivaban,
los árboles temblaban agitando sus hojas
y las aves huían en bandadas con forma de flecha.

Presiento que provengo de un tiempo maldito
y avanzo hacia un mañana desierto,
en el que se pudren las raíces de los árboles.

Eso olvidé contarte,
que lo que para otros es luz
para mí es penumbra,
que donde unos calman su sed
yo sólo encuentro desgracia.

Sueño que me arrastro entre el lodo,
entre nubes de mosquitos,
y sólo una cosa deseo:
amortiguar el dolor
y aún los dolores sucesivos
y simultáneos.

Sé que ya no seré feliz.
Pasará la primavera,
vendrá el verano,
y seguiré aquí,
al pie de la muralla,
esperando…

miércoles, 30 de diciembre de 2009

LITURGIA



Sueño con nubes que pasan veloces
Con dunas que avanzan en la noche
Y serpientes aladas que traen la paz
Vislumbro tu miembro en forma de ciervo
Me preguntas
Te contesto
No gritaré
No besaré
No voy a perdonarte
Solo seré
La negación de la negación
un eterno ir y venir
dentro de los círculos del infierno

jueves, 25 de junio de 2009

BROKEN DREAMS


Llovía y tú y yo nos mirábamos a ras de suelo
como dos estorninos abatidos por los perdigones..
No recuerdo aquel día
por la tristeza de la despedida
sino por la intensidad del odio
tiznando tu rostro
y dibujando surcos en la tierra
Hablamos de nuestra antigua adicción a las puestas de sol.
y del olor a heno durante la siesta.

En los días siguientes
conocí las costumbres de las mareas,
la rigidez de los cuerpos
conducidos al patíbulo,
la facilidad con que algunos
caminan sobre las aguas.

También fue el tiempo de olvidar
antiguos sueños, antiguos compromisos.
Pero has decidido marcharte
y ya no podré cumplir mi promesa
de regalarte un barco dentro de una botella
Eras un hombre, al cabo, con su navaja de afeitar y sus cumpleaños.

Tú querías que cada día
te trajese una ofrenda distinta
y te pedí una tregua.
No era yo de la estirpe de los guerreros.
Me fue concedida, pero sólo
en tanto durase el canto de las aves
que anidan en los almendros

Después el cielo se tiñó de negro
y sobrevino el temporal.
Nada quedó a su paso,
pues desaparecieron
hasta los corazones
cincelados en los troncos de los árboles.

Fue la primera tormenta
de la estación de los monzones.
Después de ella,
ya nada sería como antes.

martes, 3 de febrero de 2009

Liturgia


Venías y me hablabas
Y tu boca era un velo
Que poco a poco me envolvía.
No entendía tu lenguaje
Pero me sentía acariciada
Como por un aliento invisible.

Luego sonaban los cascos de los caballos
Y un escalofrío me recorría la piel
Centímetro a centímetro.

Abría los ojos y me golpeaba el vacío
Te buscaba en todos los puntos cardinales
En los pliegues de las nubes
Y en las grietas del subsuelo.

Aceptaba la evidencia de que no estabas
Pero dejaba la puerta entornada
Y un fuego amigo con que calentarte
Y una jarra fresca con que apagar tu sed
de viajero en eterna fuga,
a quien una maldición
obliga a regresar.