Quisiera hablarte
del código de Hammurabi,
esa estela de origen divino,
en donde se hallaban grabadas
las 282 leyes de la antigua Mesopotamia,
escritas en piedra
para complacer a los dioses,
y que hacían que la ley del Talión
sentase jurisprudencia.
Eso pasó hace más de 3.700 años,
pero sigue hoy vigente
en el corazón de todos aquellos
que sostienen que su reino
no es de este mundo.
Por eso urge
inventar un nuevo códice
construido a base de silencios.
Y caminar juntos,
de la mano,
hacia la Tierra Prometida.
viernes, 27 de mayo de 2011
ORDEN CÓSMICO
El miedo te lleva a afirmar
que no deseas encontrarte a ti mismo.
Pero es imposible vivir sin sufrimiento.
Hoy nuestro dolor es así,
y mañana será de otra manera.
La rueda de la vida así lo establece.
Quizás no hayas entendido nada.
Yo también sé
lo difícil que es
dejar de ser uno mismo.
¿Qué pensabas?
En el fondo,
no hemos sabido entender
lo que significa vivir,
ni agradecer
la inmensa fortuna
de habernos encontrado.
que no deseas encontrarte a ti mismo.
Pero es imposible vivir sin sufrimiento.
Hoy nuestro dolor es así,
y mañana será de otra manera.
La rueda de la vida así lo establece.
Quizás no hayas entendido nada.
Yo también sé
lo difícil que es
dejar de ser uno mismo.
¿Qué pensabas?
En el fondo,
no hemos sabido entender
lo que significa vivir,
ni agradecer
la inmensa fortuna
de habernos encontrado.
SANTUARIO
Por la noche,
cuando todos dormían
mientras mi abuela leía la Biblia,
y mi hermano contaba los intervalos del faro,
yo buscaba agua potable
dentro de mí misma.
Obligada,
como Sísifo,
a empezar de cero a cada paso.
Y en sueños
escuchaba a alguien llorar
y te veía envuelto en llamas.
Decían que interpretaba mal la realidad
y me miraban con aprensión,
aunque yo no entendía el significado de aquellas miradas.
Solo oía un ruído sordo,
como si me hallase sumergida en el fondo del mar,
donde recibía los besos protocolarios de mi madre
y las sonrisas prefabricadas,
como de telenovela,
de unos hombres de bata blanca.
cuando todos dormían
mientras mi abuela leía la Biblia,
y mi hermano contaba los intervalos del faro,
yo buscaba agua potable
dentro de mí misma.
Obligada,
como Sísifo,
a empezar de cero a cada paso.
Y en sueños
escuchaba a alguien llorar
y te veía envuelto en llamas.
Decían que interpretaba mal la realidad
y me miraban con aprensión,
aunque yo no entendía el significado de aquellas miradas.
Solo oía un ruído sordo,
como si me hallase sumergida en el fondo del mar,
donde recibía los besos protocolarios de mi madre
y las sonrisas prefabricadas,
como de telenovela,
de unos hombres de bata blanca.
miércoles, 25 de mayo de 2011
NO MIRES ATRÁS
Nadie quiere oír al que le dice
que malgasta las tardes tratando de olvidar
que algún día será un viejo que añorará su niñez.
En cambio, nos gusta pensar
que en cualquier momento
podríamos empezar de nuevo
si quisiéramos.
Pero la vida consiste en que cada uno
trace y haga su camino
y se dirija sin miedo
hacia su propio destino.
Mientras no llegamos a la meta,
arriesguémonos a dinamitar el mundo,
interrumpir los discursos,
reinventar los telediarios.
No caigamos en eso de:
lo intentamos, pero no funcionó,
de que somos ridículos y limitados;
sin más razón que la suma de todos los fracasos.
que malgasta las tardes tratando de olvidar
que algún día será un viejo que añorará su niñez.
En cambio, nos gusta pensar
que en cualquier momento
podríamos empezar de nuevo
si quisiéramos.
Pero la vida consiste en que cada uno
trace y haga su camino
y se dirija sin miedo
hacia su propio destino.
Mientras no llegamos a la meta,
arriesguémonos a dinamitar el mundo,
interrumpir los discursos,
reinventar los telediarios.
No caigamos en eso de:
lo intentamos, pero no funcionó,
de que somos ridículos y limitados;
sin más razón que la suma de todos los fracasos.
ENMIENDA A LA TOTALIDAD
La campaña electoral,
que comenzó oficialmente el pasado 20 de marzo,
ha concluído con una tibia afluencia a las urnas.
en la que los ciudadanos
se han manifiestado una vez más
escépticos con el sistema.
De nuevo los comicios
han tenido una participación muy baja.
Muchas voces se yerguen en medio del caos:
“Odio a todos los partidos
y a todos los candidatos”.
“Que gane el mejor”.
“Yo me lavo las manos”.
Se habla de voto anti-sistema,
de voto de castigo,
voto al mal menor,
voto cautivo,
voto estratégico,
indiferencia por saturación...
Hay quien dice que necesitamos un nuevo paradigma
o que hemos que establecer relaciones racionales
entre los distintos elementos
que integran un ordenamiento electoral,
y extraer las conclusiones oportunas”.
Los sufragios que recibe cada candidato
obedecen a razones muy heterogéneas
no ajenas a los tipos de interés,
a los nudos gordianos,
incluso al ánimo de lucro
o a la razón de estado.
El escrutinio arroja los resultados de la votación,
pero ¿dice algo sobre lo que cada elector
aspiraba a hacer con su voto?
¿O si este realmente,
en algunos casos,
rechaza como parece
el juego democrático y sus reglas?
Seguimos dándole vueltas y más vueltas,
porque aunque creemos saber, nunca sabemos.
Somos una especie que pregunta,
pero con el conocimiento también aumentan las dudas.
que comenzó oficialmente el pasado 20 de marzo,
ha concluído con una tibia afluencia a las urnas.
en la que los ciudadanos
se han manifiestado una vez más
escépticos con el sistema.
De nuevo los comicios
han tenido una participación muy baja.
Muchas voces se yerguen en medio del caos:
“Odio a todos los partidos
y a todos los candidatos”.
“Que gane el mejor”.
“Yo me lavo las manos”.
Se habla de voto anti-sistema,
de voto de castigo,
voto al mal menor,
voto cautivo,
voto estratégico,
indiferencia por saturación...
Hay quien dice que necesitamos un nuevo paradigma
o que hemos que establecer relaciones racionales
entre los distintos elementos
que integran un ordenamiento electoral,
y extraer las conclusiones oportunas”.
Los sufragios que recibe cada candidato
obedecen a razones muy heterogéneas
no ajenas a los tipos de interés,
a los nudos gordianos,
incluso al ánimo de lucro
o a la razón de estado.
El escrutinio arroja los resultados de la votación,
pero ¿dice algo sobre lo que cada elector
aspiraba a hacer con su voto?
¿O si este realmente,
en algunos casos,
rechaza como parece
el juego democrático y sus reglas?
Seguimos dándole vueltas y más vueltas,
porque aunque creemos saber, nunca sabemos.
Somos una especie que pregunta,
pero con el conocimiento también aumentan las dudas.
AMOR LOW COST
Los hombres hacen cualquier cosa
con tal de evitar sufrir.
Como pensar que el amor existe,
que su vida tiene algún sentido,
que sus pecados pueden ser perdonados...
¿Fue en otra vida cuando
miraba la Luna
y sentía que era ella la que me llamaba,
atrayéndome como un imán
con su mutismo?
Como Goethe
yo amo a aquel que desea lo imposible.
Así es mi ansia de infinito,
así es mi amor por ti,
algo que resbala
y que cae.
con tal de evitar sufrir.
Como pensar que el amor existe,
que su vida tiene algún sentido,
que sus pecados pueden ser perdonados...
¿Fue en otra vida cuando
miraba la Luna
y sentía que era ella la que me llamaba,
atrayéndome como un imán
con su mutismo?
Como Goethe
yo amo a aquel que desea lo imposible.
Así es mi ansia de infinito,
así es mi amor por ti,
algo que resbala
y que cae.
LA SUERTE ESTÁ ECHADA
‘He aquí la esclava del Señor’.
Esa soy yo,
la mujer de la más baja de las castas.
La intocable.
La que a veces siente
que lleva cautiva 3.000 años.
Puede que me traten con deferencia,
pero ya me doy por muerta
pues nadie es inmune al odio.
Mi padre me enseñó a disparar,
mi madre a sentarme como una dama.
Decía a todo que sí,
pero nunca mencioné
el miedo que me daban los hombres
Porque soy hija de mi padre
sobreviví a la vida en el campo de trabajo.
Porque soy hija de mi madre
atraje la mirada de los guardias.
Hablo
desde la profundidad de los jazmines,
sostengo una espada en la mano
mientras recito mi oración:
‘Hágase en mí según tu palabra’.
Esa soy yo,
la mujer de la más baja de las castas.
La intocable.
La que a veces siente
que lleva cautiva 3.000 años.
Puede que me traten con deferencia,
pero ya me doy por muerta
pues nadie es inmune al odio.
Mi padre me enseñó a disparar,
mi madre a sentarme como una dama.
Decía a todo que sí,
pero nunca mencioné
el miedo que me daban los hombres
Porque soy hija de mi padre
sobreviví a la vida en el campo de trabajo.
Porque soy hija de mi madre
atraje la mirada de los guardias.
Hablo
desde la profundidad de los jazmines,
sostengo una espada en la mano
mientras recito mi oración:
‘Hágase en mí según tu palabra’.
martes, 24 de mayo de 2011
SOMOS LO QUE SOMOS

Te encontré llorando
porque no podías detener el tiempo.
Yo también he derramado muchas lágrimas
pero estas nada pueden contra el tiempo,
ni te ayudan a recuperar
lo que se ha perdido
para siempre.
Hemos transitado por las calles
como perros apaleados en un descampado,
así que no sé como piensas librarte de la rabia.
porque es verdad que ya nada nos ofrece consuelo.
Por mi parte, asumo las consecuencias
de mi ignorancia,
pues no he sabido ver a tiempo
que la venganza paraliza
y que el veneno no es imprescindible para sobrevivir,
que lo único importante
es trazarse una meta en la vida
y no apartarse un milímetro de ella.
Esperta en fugas
y en el pecado capital de la impaciencia,
también he olvidado que a veces uno se estanca
y otras avanza con las botas de las siete leguas,
que vivimos solos en una isla
pero no nos hablamos.
Qué más da todo ahora.
Solo puedo decir que lo siento.
Siento tantas cosas...
Las verdades irrefutables,
los riesgos calculados,
el vértigo,
la espera.
porque no podías detener el tiempo.
Yo también he derramado muchas lágrimas
pero estas nada pueden contra el tiempo,
ni te ayudan a recuperar
lo que se ha perdido
para siempre.
Hemos transitado por las calles
como perros apaleados en un descampado,
así que no sé como piensas librarte de la rabia.
porque es verdad que ya nada nos ofrece consuelo.
Por mi parte, asumo las consecuencias
de mi ignorancia,
pues no he sabido ver a tiempo
que la venganza paraliza
y que el veneno no es imprescindible para sobrevivir,
que lo único importante
es trazarse una meta en la vida
y no apartarse un milímetro de ella.
Esperta en fugas
y en el pecado capital de la impaciencia,
también he olvidado que a veces uno se estanca
y otras avanza con las botas de las siete leguas,
que vivimos solos en una isla
pero no nos hablamos.
Qué más da todo ahora.
Solo puedo decir que lo siento.
Siento tantas cosas...
Las verdades irrefutables,
los riesgos calculados,
el vértigo,
la espera.
lunes, 23 de mayo de 2011
NAUFRAGIO
Al fin lo he entendido.
Todos somos productos manufacturados,
pues todos creamos nuestro propio personaje.
A pesar de nuestras vacuas pretensiones,
ignoramos que hemos nacido libres.
Pero lo único importante es que,
como seres humanos que somos,
portamos una antorcha.
Quien haya redactado nuestra Carta Magna
tan aparente y ponderada,
un libro sagrado que arde como una zarza,
se ha olvidado de lo más importante,
de concedernos el derecho a ser amados.
Quien haya redactado nuestra Carta Magna
tan aparente y ponderada,
un libro sagrado que arde como una zarza,
se ha olvidado de lo más importante,
de concedernos el derecho a ser amados.
A parte de eso,
¿qué es lo que tenemos?
Acaso nada más que piezas rotas
que nadie sabe encajar de nuevo.
Agazapada en mi madriguera
escucho el estruendo del mundo,
y me pregunto
cuánto tiempo podré aguantar
sin echarme desnuda a la calle.
jueves, 19 de mayo de 2011
APOCALIPSIS SEGÚN SAN JUAN

Había aprendido a vivir con rencor,
entre la lógica y el delirio,
desconfiando de cualquier ayuda que viniera de fuera,
trabajando sin descanso
pero sin derecho a fracasar,
intentando resultar creíble y
a veces
eligiendo la manera más perversa de hacerme daño
Sin duda llevaba muerta mucho tiempo
cuando nos encontramos.
Te dejé leer mis pensamientos,
te mostré mis cicatrices
y te hablé de los años malgastados
esperando un mañana que no existe.
Me respondiste
que nos habían dejado en herencia
un puñado de imágenes rotas
y que todo lo superfluo que acumulamos
era una especie de estafa o trampa.
Aunque tu mensaje era diáfano,
no lo comprendí,
pues tu objetivo solo era sobrevivir,
y el mío poder dejar de mentir algún día.
Parecías un buen hombre,
pero si alguien me preguntase
por tu papel en este drama
le diría que tú serías el primero
en traicionarme.
Ahora que nos hemos sincerado
el uno con el otro,
debería añadir que
ya era hora de que cruzáramos esa puerta.
Hace tiempo que sé
que para poder resucitar,
primero hay que bajar a los infiernos.
Pero prefiero olvidarme de todo
para descubrir exactamente
quien quiero ser
cuando suba el telón de nuevo.
Y al fin,
¿qué nos queda de toda esta supuesta aventura hesseliana?
El miedo de sabernos finitos,
el estupor ante lo que no se puede explicar,
la vergüenza de no haber aprendido lo único importante:
que solo se necesita lo imprescindible para vivir.
Cuando las puertas se abran de par en par,
el resultado será la verdad,
pero el precio a pagar,
¿es un precio razonable?
entre la lógica y el delirio,
desconfiando de cualquier ayuda que viniera de fuera,
trabajando sin descanso
pero sin derecho a fracasar,
intentando resultar creíble y
a veces
eligiendo la manera más perversa de hacerme daño
Sin duda llevaba muerta mucho tiempo
cuando nos encontramos.
Te dejé leer mis pensamientos,
te mostré mis cicatrices
y te hablé de los años malgastados
esperando un mañana que no existe.
Me respondiste
que nos habían dejado en herencia
un puñado de imágenes rotas
y que todo lo superfluo que acumulamos
era una especie de estafa o trampa.
Aunque tu mensaje era diáfano,
no lo comprendí,
pues tu objetivo solo era sobrevivir,
y el mío poder dejar de mentir algún día.
Parecías un buen hombre,
pero si alguien me preguntase
por tu papel en este drama
le diría que tú serías el primero
en traicionarme.
Ahora que nos hemos sincerado
el uno con el otro,
debería añadir que
ya era hora de que cruzáramos esa puerta.
Hace tiempo que sé
que para poder resucitar,
primero hay que bajar a los infiernos.
Pero prefiero olvidarme de todo
para descubrir exactamente
quien quiero ser
cuando suba el telón de nuevo.
Y al fin,
¿qué nos queda de toda esta supuesta aventura hesseliana?
El miedo de sabernos finitos,
el estupor ante lo que no se puede explicar,
la vergüenza de no haber aprendido lo único importante:
que solo se necesita lo imprescindible para vivir.
Cuando las puertas se abran de par en par,
el resultado será la verdad,
pero el precio a pagar,
¿es un precio razonable?
martes, 23 de noviembre de 2010
REDENCIÓN

He nacido con una misión que cumplir
y esa misión es amar,
con un amor lleno de ira.
Pero aún no he aprendido a usar el amor sin destruirme.
He perdido todo lo que se puede perder.
Fui expulsada del Paraíso cuando demostré que era humana,
a un lugar donde no puedo imaginar qué haré yo.
Por eso no quiero el amor, prefiero la identidad.
Al fin me he perdonado todo lo importante en la vida,
y me he dedicado a viajar
desde el corazón del enigma hacia el corazón del enigma,
haciendo de mi vida
un permanente punto de fuga hacia lo ignoto.
¿Por qué me siento entonces como una mercancía barata?
Tal vez he utilizado demasiado el dolor como pretexto.
Cuando el dolor no es algo que nos sobreviene.
Está en nuestro interior,
somos nosotros.
y esa misión es amar,
con un amor lleno de ira.
Pero aún no he aprendido a usar el amor sin destruirme.
He perdido todo lo que se puede perder.
Fui expulsada del Paraíso cuando demostré que era humana,
a un lugar donde no puedo imaginar qué haré yo.
Por eso no quiero el amor, prefiero la identidad.
Al fin me he perdonado todo lo importante en la vida,
y me he dedicado a viajar
desde el corazón del enigma hacia el corazón del enigma,
haciendo de mi vida
un permanente punto de fuga hacia lo ignoto.
¿Por qué me siento entonces como una mercancía barata?
Tal vez he utilizado demasiado el dolor como pretexto.
Cuando el dolor no es algo que nos sobreviene.
Está en nuestro interior,
somos nosotros.
martes, 29 de junio de 2010
Antitesis

Me dirijo a vosotros,
Los bendecidos,
Los que luchais por ser puros.
Los que quereis convertir en realidad vuestros sueños.
No olvideis cumplir vuestras promesas,
abrazar a los humildes,
amordazar el dolor,
No renunciar a nada.
Mientras tanto,
Gritad que hay que amar hasta los mismos límites del odio,
que hay que transformar la furia en algo planificado,
Y caminar con la frente alta.
Pero es imposible levantar los hombros,
cuando se está con el agua al cuello.
Los bendecidos,
Los que luchais por ser puros.
Los que quereis convertir en realidad vuestros sueños.
No olvideis cumplir vuestras promesas,
abrazar a los humildes,
amordazar el dolor,
No renunciar a nada.
Mientras tanto,
Gritad que hay que amar hasta los mismos límites del odio,
que hay que transformar la furia en algo planificado,
Y caminar con la frente alta.
Pero es imposible levantar los hombros,
cuando se está con el agua al cuello.
jueves, 24 de junio de 2010
ORACIÓN

Sólo busco a un inocente,
Alguien que no venga
con un discurso aprendido de memoria.
Alguien capaz de vaciar la ira
y empedrar de nuevo el camino
Del pasado al futuro
Y del dolor a la calma.
Será fuerte como un dios
Fabricará sus propios salmos.
Ese inocente dirá la verdad
Ese inocente no cesará en su inocencia.
Alguien que no venga
con un discurso aprendido de memoria.
Alguien capaz de vaciar la ira
y empedrar de nuevo el camino
Del pasado al futuro
Y del dolor a la calma.
Será fuerte como un dios
Fabricará sus propios salmos.
Ese inocente dirá la verdad
Ese inocente no cesará en su inocencia.
lunes, 21 de junio de 2010
CURACIÓN

Soy la que sabe,
La que se desnuda ante las estatuas,
La que maldice a la sangre de su sangre.
Todavía mis ojos gimen
Con el espanto de las madrugadas
Cuando mi vida era una huida
Hacia adelante
Y mi semblante un muestrario
De todos los horrores.
Entre sorbo y sorbo
He reescrito los libros sagrados
Y abierto una nueva página en mi vida,
Porque otro mañana es posible
En el que alguien atrase un reloj sin horas
O dibuje un escenario con una hoguera en su centro.
La que se desnuda ante las estatuas,
La que maldice a la sangre de su sangre.
Todavía mis ojos gimen
Con el espanto de las madrugadas
Cuando mi vida era una huida
Hacia adelante
Y mi semblante un muestrario
De todos los horrores.
Entre sorbo y sorbo
He reescrito los libros sagrados
Y abierto una nueva página en mi vida,
Porque otro mañana es posible
En el que alguien atrase un reloj sin horas
O dibuje un escenario con una hoguera en su centro.
lunes, 14 de junio de 2010
DIRECCION PROHIBIDA

La gente no cambia,
Sólo se escabulle
De sí misma
Por vericuetos oscuros
Y huye como puede
Con las manos atadas
Y la boca torcida.
Para esquivar la soledad
Uno finge ser el que no es
Después choca con otros
Tan solos como él
Que reniegan de si mismos
Y nace la piedad
Esa flor que crece
En los márgenes
De los desahuciados.
Y trae la esperanza
Pasan los años
Y la falsedad se pudre,
Se disipa la niebla
Y uno vuelve a toparse con el que fue
Y tiene las manos libres
Y la boca en su sitio.
Pero ya no queda tiempo.
Sólo se escabulle
De sí misma
Por vericuetos oscuros
Y huye como puede
Con las manos atadas
Y la boca torcida.
Para esquivar la soledad
Uno finge ser el que no es
Después choca con otros
Tan solos como él
Que reniegan de si mismos
Y nace la piedad
Esa flor que crece
En los márgenes
De los desahuciados.
Y trae la esperanza
Pasan los años
Y la falsedad se pudre,
Se disipa la niebla
Y uno vuelve a toparse con el que fue
Y tiene las manos libres
Y la boca en su sitio.
Pero ya no queda tiempo.
miércoles, 7 de abril de 2010
DESTINO

Supe que eras tú
porque en tu interior albergabas
algo más que tristeza y cansancio,
algo definitivo, como rabia entre los dientes.
Cuando un hombre sufre tanto
algo muere dentro de él,
pero tus ojos no participaban de la violencia
que brotaba del resto de tu cuerpo.
No conocí la verdad de golpe
fue poco a poco, en pequeñas convulsiones.
Me sentí tan vacía
que sólo podía escribir con minúsculas;
tan aturdida,
que no reconocía tu cuerpo
y la cadencia de tu voz
era como un eco sobre el eco.
Finalmente supe
que no existe el dolor,
acaso la meta
y la sencillez de la muerte.
porque en tu interior albergabas
algo más que tristeza y cansancio,
algo definitivo, como rabia entre los dientes.
Cuando un hombre sufre tanto
algo muere dentro de él,
pero tus ojos no participaban de la violencia
que brotaba del resto de tu cuerpo.
No conocí la verdad de golpe
fue poco a poco, en pequeñas convulsiones.
Me sentí tan vacía
que sólo podía escribir con minúsculas;
tan aturdida,
que no reconocía tu cuerpo
y la cadencia de tu voz
era como un eco sobre el eco.
Finalmente supe
que no existe el dolor,
acaso la meta
y la sencillez de la muerte.
CATARSIS

Mi estilo es árido,
pero en la reiteracion minuciosa de las descripciones
se advierte el carácter obsesivo del yo poético.
Decir: hay un clavo junto a la ventana,
el clavo es herrumbroso,
la ventana está desvencijada,
con la madera comida por el sol,
las contras arqueadas
conservan un resto de pintura verde.
Mi obra tiene la vocación de un catálogo,
se mueve por la inercia de la caída libre.
Así suplo la carencia absoluta de trama.
pero en la reiteracion minuciosa de las descripciones
se advierte el carácter obsesivo del yo poético.
Decir: hay un clavo junto a la ventana,
el clavo es herrumbroso,
la ventana está desvencijada,
con la madera comida por el sol,
las contras arqueadas
conservan un resto de pintura verde.
Mi obra tiene la vocación de un catálogo,
se mueve por la inercia de la caída libre.
Así suplo la carencia absoluta de trama.
miércoles, 17 de marzo de 2010
EL DESCENSO

Mi vida es un nudo esperando ser desanudado
Lo que construyo ahora
será ruina al amanecer.
Lo que digo hoy
será desdicho mañana.
Odias que hable
entre las aristas de las palabras.
Que diga: Deseo amarte
mas ya no queda tiempo
Es tan fácil caer
que cualquier esfuerzo
me parece vano.
Pero no soy yo,
es otra que usurpa
mi lugar en la sombra
–Y del miedo,
¿qué me dices del miedo,
de las grietas de sangre y ceniza,
de los cuerpos que se derraman
como atroces continuaciones de sí mismos,
y no se encuentran
aunque se miren a los ojos.
Maldigo
la distancia entre cada palabra
y su sombra.
Me duele
el hambre de no poder
hacer nada.
Lo que construyo ahora
será ruina al amanecer.
Lo que digo hoy
será desdicho mañana.
Odias que hable
entre las aristas de las palabras.
Que diga: Deseo amarte
mas ya no queda tiempo
Es tan fácil caer
que cualquier esfuerzo
me parece vano.
Pero no soy yo,
es otra que usurpa
mi lugar en la sombra
–Y del miedo,
¿qué me dices del miedo,
de las grietas de sangre y ceniza,
de los cuerpos que se derraman
como atroces continuaciones de sí mismos,
y no se encuentran
aunque se miren a los ojos.
Maldigo
la distancia entre cada palabra
y su sombra.
Me duele
el hambre de no poder
hacer nada.
jueves, 11 de marzo de 2010
RUINAS

Nadie escoge su vida
Cada cual sufre la suya
Escoge su dolor y su meta
Las imagenes de las que
se alimenta la mente
El vértigo, las madejas, los ojos
Todos quieren saber
Pero hay que introducirse en la lava
Muy despacio
condensándose
Y esperar a que anochezca
Para repetir las palabras
De la esfinge
Finges que la escuchas
Como si hubiese algo que decir
Como si algo importase
La herrumbre precede su mirada calcinada
Es tan grande el pánico
Cada cual sufre la suya
Escoge su dolor y su meta
Las imagenes de las que
se alimenta la mente
El vértigo, las madejas, los ojos
Todos quieren saber
Pero hay que introducirse en la lava
Muy despacio
condensándose
Y esperar a que anochezca
Para repetir las palabras
De la esfinge
Finges que la escuchas
Como si hubiese algo que decir
Como si algo importase
La herrumbre precede su mirada calcinada
Es tan grande el pánico
jueves, 4 de marzo de 2010
CONJURO

Las nubes dicen que seré feliz.
Que tu risa llegó justo a tiempo
de conjurar la desgracia.
Que tu pecho oculta
un enorme corazón palpitante.
Que tus ojos son como dos mariposas
que abren y cierran sus alas.
Y tus manos, tiernas hogazas,
poseen la sabiduría de antiguos ríos.
Llega el viento y huyen las nubes,
que se alejan diciendo
que tu boca es una bandera
que proclama la paz
Las nubes pasan
y me devuelven tu sonrisa.
Te miro y tu rostro es el de
un dios antiguo
que acoge y que perdona.
Que tu risa llegó justo a tiempo
de conjurar la desgracia.
Que tu pecho oculta
un enorme corazón palpitante.
Que tus ojos son como dos mariposas
que abren y cierran sus alas.
Y tus manos, tiernas hogazas,
poseen la sabiduría de antiguos ríos.
Llega el viento y huyen las nubes,
que se alejan diciendo
que tu boca es una bandera
que proclama la paz
Las nubes pasan
y me devuelven tu sonrisa.
Te miro y tu rostro es el de
un dios antiguo
que acoge y que perdona.
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